EN ESTA ENTREGA CONOCERÁS LOS FACTORES Y LAS FASES RELACIONADAS CON LA CELULITIS
Según lo que hemos visto hasta este momento, la dermatopaniculosis deformante (celulitis) comienza después de la primera menstruación, de ahí que las adolescentes deben adquirir hábitos correctos de alimentación, practicar ejercicios y vivir un estilo de vida saludable. Debo reiterar que me opongo totalmente a prácticas bulímicas y anoréxicas, las niñas y adolescentes es cuando mejor deben alimentarse ya que el cuerpo está cambiando y preparándose para la madurez. Las madres que están leyendo esta serie, inculquen hábilmente estos elementos en sus hijas, más aún si hay condición genética (hereditaria) de por medio. En relación a la masoterapia, al tratarse de menores de edad, yo suelo pedir autorización escrita de sus padres para proceder con los masajes haciendo hincapié que la fórmula correcta y completa es: Dieta + Ejercicios + Masaje + Disciplina.
Ahora, hay que diferenciar que en las adolescentes el tratamiento es preventivo, pero de los 16 años a más el tratamiento es correctivo debido a que una vez que se establece la celulitis es una lucha para toda la vida. Hasta la fecha lo único que puede hacerse es atenuarla, controlarla, que no sea tan evidente.
¿Es normal que duelan las zonas con celulitis? Los nódulos o “bultos” que forman las células contenedoras de grasas en un caso de celulitis pueden doler y producir hematomas (moretones) al presionarlas cuando se encuentran en un estado avanzado, ya que los vasos comprimidos y el tejido inflamado empeoran con el tiempo. Es una de las razones por las que se debe solucionar la celulitis a tiempo, previniendo el dolor que pueda causar a largo plazo.
Indiferentemente, la celulitis puede provocar o incentivar complejos físicos, falta de autoestima, obsesión, anorexia y otros problemas psicológicos y psiquiátricos; por lo que debemos ponerle remedio efectivo en las fases más tempranas, y lo más importante, tener presente que no es algo gravísimo ni abominable, sino un pequeño problema muy común, sobre todo, en mujeres con edad fértil.