Páginas

MODOS DE REDUCIR EL RIESGO DE CÁNCER

Continuando con el hilo del artículo anterior, sobre medidas de salud preventivas, les comparto las principales maneras de adoptar estilos de vida más saludables para mejorar la prevención del cáncer. Aclaro que originalmente está dirigido por la OMS para las naciones europeas del "primer mundo", lo que denota segregacionismo [independientemente que lo haya cofinanciado la UE; lo dejo a su criterio], pero son aplicables para quienes me leen en los demás continentes (Hispanoamérica, África, Asia y Oceanía).
Doce maneras de reducir el riesgo de cáncer

1. No fume. No consuma ningún tipo de tabaco.

2. Haga que su hogar sea libre de humo. Apoye las políticas libres de humo en su lugar de trabajo.

3. Tome medidas para tener un peso corporal saludable (Recuerden que al pie de página les facilité una Calculadora de Índice de Masa Corporal).

4. Realice alguna actividad física en la vida cotidiana. Limite el tiempo que pasa sentado.

5. Mantenga una dieta saludable:
- Coma muchos cereales integrales, legumbres, verduras y frutas.
- Limite los alimentos altos en calorías (ricos en azúcar o grasa) y las bebidas azucaradas.
- Evite la carne procesada: limite la carne roja y los alimentos con alto contenido de sal.

6. Si usted bebe alcohol de cualquier tipo, limite su consumo. No consumirlo es mejor para la prevención del cáncer.

7. Evite el exceso de sol, especialmente en niños. Use protección solar. No tome rayos UVA.

8. En el lugar de trabajo, protéjase frente a sustancias que causen cáncer siguiendo las instrucciones de salud y seguridad.

9. Averigüe si está expuesto a la radiación de niveles naturalmente altos de radón en su hogar. Tome medidas para reducirlo si estos fueran altos.

10. Para las mujeres:
- La lactancia materna reduce el riesgo de cáncer de la madre. Si puede, amamante a su bebé.
- La terapia de sustitución hormonal (TRH) aumenta el riesgo de ciertos tipos de cáncer. Limite su uso.

11. Asegúrese de que sus hijos participen en los programas de vacunación para:
- Hepatitis B (recién nacidos)
- Virus del papiloma humano o VPH (para las niñas).

12. Forme parte en los programas de cribado del cáncer organizados para:
- Cáncer de intestino (hombres y mujeres)
- Cáncer de mama (mujeres)
- Cáncer de cuello de útero (mujeres).
Se recomienda consultar con el médico si presenta cualquiera de estos síntomas:
    Un bulto o nódulo.
    Un dolor persistente en el tiempo.
    Una herida o úlcera que no cicatriza (incluyendo las úlceras de la boca).
    Una mancha o lunar que cambia de forma, tamaño y/o color.
    Una lesión en la piel que ha aparecido recientemente y sigue creciendo.
    Sangrado o hemorragias anormales.
    Tos y/o ronquera persistente.
    Cambios en los hábitos urinarios o intestinales.
    Pérdida de peso no justificada
Chicas, lean el artículo que publiqué en 2012 sobre el autoexamen de mamas: Cómo hacerse el AutoExamen de Mamas correctamente Contiene imágenes, diapositivas y un video instructivo en español.
La delegación especializada en cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), fue quien publicó el Código Europeo contra el Cáncer. Este Código, fue cofinanciado por la Unión Europea para evitar contraer esa enfermedad, en muchos casos aún mortal, llevando un estilo de vida saludable, basadas en las últimas investigaciones científicas al respecto. El cáncer es una de las primeras causas de muerte a nivel mundial. Según los datos recogidos por la OMS, en el año 2012 se produjeron 14 millones de casos, de los cuales más de 8 millones acabaron en fallecimiento. Se espera que esta cifra aumente a 22 millones en los próximos 20 años. Los que mayor mortalidad provocan son los de pulmón, hígado, mama, colon y estómago. El 30% de las muertes se asocian a factores de hábitos de comportamiento y de alimentación que pueden evitarse, entre ellos el tabaquismo, que por si solo es responsable del 71% de los casos de cáncer de pulmón.

HÁBITOS PARA EVITAR 75% DE ATAQUES CARDÍACOS EN MUJERES

Al iniciar cada año se establecen metas a alcanzar. En estos tiempos modernos la prioridad debería ser llevar un estilo de vida más sano. Comparto con ustedes un nuevo estudio publicado por el Journal of the American College of Cardiology, realizado por investigadores de la Universidad de Indiana, de la Escuela de Salud Pública de Harvard y del Brigham and Women's Hospital. Abarca el seguimiento de casi 70,000 mujeres durante un período de 20 años (1989—2009). De acuerdo a este estudio se podrían evitar ¾ de ataques cardíacos adoptando los siguientes hábitos saludables:

1-) No fumar. [Aparte que el tabaquismo es un estresor y factor celulítico; el daño que produce el tabaco en la piel es más notorio en las mujeres]
2-) Mantener un Índice de Masa Corporal normal. [Valor entre 18.5 y 24.9 - Utilicen la calculadora que les he puesto al pie de esta página web, solamente introduzcan su estatura en centímetros y su peso en kilogramos, automáticamente les resaltará cómo están]
3-) Practicar alguna actividad física al menos 2 ½ horas a la semana.
4-) Tomar como máximo una bebida alcohólica al día.
5-) Ver menos de siete horas de televisión a la semana.
6-) Llevar una dieta equilibrada y de calidad.

"Aunque la mortalidad por enfermedades del corazón en E.U. ha estado en constante disminución durante las últimas cuatro décadas, las mujeres de 35 a 44 años no han experimentado la misma reducción", explica Andrea K. Chomistek, autora principal del artículo. "Esta disparidad puede explicarse por estilos de vida poco saludables; por eso queríamos saber qué proporción de casos podría atribuirse a estos hábitos”, añade la científica de la Universidad de Indiana.
Durante el seguimiento, 456 mujeres tuvieron ataques cardiacos y 31,691 mujeres fueron diagnosticadas con uno o más factores de riesgo cardiovascular, como diabetes tipo 2, presión arterial alta o colesterol alto en la sangre. La edad media de las mujeres al comienzo del estudio fue 37.1 años; 50.3 años para el diagnóstico de enfermedad cardiaca y 46.8 para el diagnóstico con un factor de riesgo. Las mujeres que se adhirieron a las 6 prácticas tenían un riesgo un 92% menor de ataque al corazón y un 66% menor de desarrollar un factor de riesgo para enfermedades cardiacas. Para los autores, este menor riesgo supondría que se podrían haber evitado ¾ partes de los ataques al corazón y casi ½ de todos los factores de riesgo en las mujeres más jóvenes si todas ellas hubieran seguido estilos de vida saludables. Para las mujeres que fueron diagnosticadas con un factor de riesgo, el cumplimiento de al menos 4 de los principios se asoció con un riesgo significativamente menor de desarrollar enfermedades del corazón. Además, no fumar, practicar ejercicio físico, comer bien y mantener un peso adecuado se asociaron de forma independiente con un menor riesgo de enfermedad cardíaca. Sin embargo, las mujeres que consumían cantidades moderadas de alcohol –una bebida al día de media– eran las que corrían menor riesgo en comparación con las abstemias y las más bebedoras. Tal y como concluye Chomistek, "las mujeres deben adoptar estas prácticas, sobre todo si ya están tomando medicamentos para un determinado factor de riesgo como la hipertensión o el colesterol alto. Es una manera fácil de prevenir futuros problemas de corazón".
Fuente: Servicio de Información y Noticias Científicas (http://www.agenciasinc.es/)
En relación al peso, debemos ser honestos con nosotros mismos ya que los escépticos del sobrepeso, que no creen que su salud esté siendo perjudicada por el exceso de libras, difícilmente abandonarán el sedentarismo y los hábitos alimentarios inadecuados. Y por consiguiente, su salud empeorará. Se ha comprobado que los hombres con sobrepeso u obesos que restan importancia a sus kilos de más son un 71% menos propensos a querer bajar de peso, en tanto que las mujeres en la misma situación son un 65% menos propensas. También han constatado que el 60% de los hombres y el 56% de las mujeres con percepciones erróneas sobre su peso tienen menos probabilidades de haber intentado bajar de peso en el último año, en comparación con quienes sí se perciben con exceso de peso. Las personas con percepciones erróneas acerca de su peso son más propensas a continuar con hábitos que tienden a incrementarlo, tales como no hacer ejercicio físico. La obesidad es mucho más que un problema de estética, ya que eleva seriamente los riesgos de desarrollar hipertensión arterial, diabetes, ciertos tipos de cáncer y muchas otras enfermedades.

ARTÍCULOS MÁS LEÍDOS DE LA SEMANA:

2006 — 2016 DÉCIMO ANIVERSARIO

2006 — 2016 DÉCIMO ANIVERSARIO
Google
Buscar en la Web Buscar en este Sitio